Confirmado: Los huesos hallados en la fosa de La Romana pertenecen a una de las niñas de Alcásser

Los huesos que halló una pareja de senderistas en verano de 2019 han sido analizados y tras ser cotejados con el ADN de los padres, se ha confirmado que pertenecen a una de las niñas.


Han sido casi dos años de espera, pero al fin se ha resuelto el misterio de los huesos que una pareja de senderistas encontró en la fosa de La Romana, lugar donde aparecieron los cadáveres de las llamadas 'niñas de Alcásser': Miriam, Toñi y Desireé.

Fueron dos de las familias las llamadas a tomar muestras por parte del departamento forense de la Guardia Civil, ya que se descartó desde un principio que los huesos -falanges pertenecientes a una mano- pertenecieran a Toñi, una de las niñas, ya que en su momento a su cadáver no le faltaba ninguna extremidad.

Finalmente y tras un retraso en la toma de muestras debido a la pandemia por coronavirus, Fernando García ha confirmado en una entrevista en el programa de podcast "El Rincón del Disidente" que los huesos pertenecen a su hija Miriam, hecho que ha causado sorpresa al mismo, y por ello ha querido dejarlo patente: "A mí se me aseguró que un forense fue y cribó la fosa, por si se habían dejado algo. Y ahora van otros y encuentran huesos a pie de fosa ¿quién ha puesto esos huesos allí? ¿dónde estaban esos huesos? Pues yo he pensado que a estos se les acababan ya las tertulias y los dineritos, ellos ponen ahí esos huesos y ahora les llaman otra vez para ir a la tele. Eso, o son los asesinos".

"Me han dicho que los huesos son de mi hija pero no me han dicho a qué parte pertenecen. Algunos dicen que son falanges. A mi hija le faltaba una mano, pero tampoco me han dicho si los huesos pertenecen a la mano que le faltaba a mi hija. Verdú -el forense que hizo la primera autopsia, en 1993- me dijo que la mano se la habían comido los ratones. Los ratones comen manos, ahora. ¿Y los diecisiete dientes que le faltaban a mi hija? ¿dónde están? Deberían estar en la fosa, pero no es así, según ellos. [...] Si no me hubieran sacado del país para que aparecieran las niñas, yo hubiese estado a pie de fosa. Y  la excusa que pusieron para no fotografiar adecuadamente todo el proceso de desentierro, que dijeron que era porque no tenían carretes suficientes, yo hubiese ido a comprarlos".

En la entrevista, que dura casi tres horas y que puedes escuchar aquí, Fernando García desmiente bulos sobre el caso, y da nuevas claves que ha conseguido por su propia investigación en los últimos años. Sorprendente es, sin duda, un dato escabroso sobre la suerte que han corrido los restos óseos que no se enterraron de las niñas: "La autopsia decía que mi hija tenía una gran deformación en el cráneo. Sin embargo, yo he podido ver el cráneo de mi hija [ninguno de los cráneos se enterró, sino que fueron enviados al Instituto Anatómico Forense de Madrid para su examinación, y nunca devueltos a la familia] porque está en la Universidad de Sevilla. Puestos en una vitrina, y además con los nombres de cada una puestos: Miriam, Toñi y Desi, y el de mi hija no presenta ninguna deformación".

Aunque admite que la aparición de estos huesos y la confirmación de que pertenecen a su hija no cambia nada la investigación, no deja de ser curioso que tantos años después sigan apareciendo nuevos datos sobre una investigación que ya desde el primer momento fue puesta en duda.

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